lunes, 17 de agosto de 2015

Parada frente a los limites que me detienen observo cautelosa, desanimada, diría que vacía a aquellos, sus bordes.. Detengo mi atención en las pequeñas fisuras que éste tiene; casi imperceptibles destellan profundos hilos conductores de algo que desconozco, algo que me intriga sin embargo.. Algo que me llama una y otra vez. Pensaría que aquellos ecos que escucho del otro lado, pertenecen a este hueco que llevo conmigo, sobre este camino. No me convenzo de traspasar, aún así, no sabría cómo.  Retrocedo unos pasos inquieta, consternada, con dudas; esto que a mí llegó me tiene preocupada, más bien ocupada. Entonces no me quedan motivos para pensar, rememoro apenas instantes de cuando llegué a este umbral; no era nadie, no quería nada, no sabía que podría sentirme así, ni intente pretender algo más de mi propio ser. Este hormigueo me despertó, esas grietas me marcaron y esta duda que hoy tengo sobre mí no me deja quedarme de este lado. Cuando decido cruzar me doy cuenta que atrás mío se refleja una sombra de una chica la cual miro, reconozco y desaparece.. Ya me encontraba sobre otro suelo, nuevo, desconocido; me rodeaban preciosos hilos dorados. Creí entonces que amanecía otra esencia dentro mío, este hueco que llevaba a cuestas latía ecos. Comprendí que no estaba desmotivada anteriormente, solo yo me había invadido de candados; cuando la llave también era mi responsabilidad, me pertenecía solo a mí este reto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario