;
Ya no te puedo regalar un tiempo, no puedo perderme en tu viento, no debo querer tus respuestas porque sé, son erróneas, a mi parecer. A diferencia de esas huellas, las futuras ya no te sienten, ahora vivo casi sin vos.
Se puede desviar la silueta, las sombras de tu camino pueden cambiar… no dejes que sigan pasando silencios porqué te va a doler. Te va a doler en el pecho, muy hondo será y muy grande, casi inalcanzable. Te va a doler, como me dolió a mí. Otro capítulo de puertas caídas se escriben, mi mente ya no rige sobre estas palabras, solo las observa y asiente, con tonos grises en su matiz. Otro sentimiento se tropieza en mí y no entiendo, pero voy conociéndolo, como si fuese mandado por alguien, que me quiere destapar la visión. Otra etapa se juega en mi cabeza, y dependerá de cómo la sienta, el destierro o no de este parecer… Convencéme. Haceme creer como en esa crueldad, en este sentimiento, por favor, guiáme para cerciorar de que lo más ínfimo de su totalidad vale en mi tristeza… haceme entender que voy a aprender siempre confiando que te tengo firme, agarrado junto a mí.
No me tires al viento, no juegues tu juego, no te diviertas en mi confusión… ¿tenés idea cuanto perfora en mi todo esto?
¿Dónde quedaron tus brazos?, ¿Dónde se fue tu amor, donde está la vida que tenías que regalarme, los cielos en donde tenía que tropezar y elevarme? No me potencias huyendo, hacéme sentir ligada a vos aunque sea en los códigos que espero tengas.
Te falta mucho todavía; ¿quién fue el que un día dijo “se comienza por el principio”? Nosé, no me importa, guiáte por tu realidad externa, tenés herramientas para pisar derecho, una vez en tu vida, y si no, arreglatelas, no puedo ni pienso seguir frenada en el tiempo, necesito vivir, tranquila o no de que algún día me quisiste como se debe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario