miércoles, 20 de octubre de 2010

Hay algo que desfavorece, ocurre algo allí, en tu repentino resplandor... trastabillo y no logro acceder a tus manos todavía. Quizas ni piense en un porque, en un como, en un donde.. no pienso, no quiero ni imaginar el recorrido de aquella grieta; NO LA QUIERO MÁS! Te la entrego, te la regalo, te la concedo, te la ofrezco como todo lo que alguna vez fue mi llanto, como todo lo que no quiero volver a percibir en mi piel, en mi voz, en mi garganta. Grito una furia indescriptible, no podría menos, no tengo menos que darte. Aún siquiera conozco tus bordes, tu horizonte, tus limites. Pero te la tiro, te la dejo ahí. No quiero verla más! pero no puedo abandonarla.. alguien debe hacerse cargo y a mi espalda se la puede amoldar todavía. Entonces ya puedo verla de nuevo, aferrada, sonriendo cruelmente sobre mí.

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